Monumental Italia

En el verano de 2016 nos fuimos a Italia a las ciudades de Venecia y Roma. Ya lo conocíamos pero como vas en una excursión te quedas con ganas de conocerlo mas a fondo y patearlo mucho mas. Así acabamos con los pies destrozados.

Salimos de Asturias en vuelo directo de Volotea hasta Venecia. En dos horas y media ya estábamos allí. El autobús  municipal estaba a la salida del aeropuerto fuimos hasta Piazzale Roma. Desde este sitio ya no se puede seguir en vehículo terrestre. Como el hotel estaba cerca fuimos andando cruzando el puente de la Costituzione y seguimos hasta el hotel que estaba en la calle Rio Tera Lista di Spagna, a unos trescientos metros, en el barrio de Canarregio. El hotel se llama Antica Casa Carettoni. Es un hotel pequeño pero limpio y tranquilo y sobre todo cerca de todo. Nada mas llegar, a pagar el impuesto turístico. Por cuatro cuatro noches, veintiocho euros.

Como ya era tarde, para cenar una rica pizza comprada a pie de calle. La típica pizza italiana con poca masa y mucho relleno y bueno.

El día siguiente estaba expléndido de sol. Un día precioso en una ciudad preciosa. Lo dedicamos a descubrir la ciudad y deambular por ella. Da gusto caminar por esta ciudad. Por todas partes puedes ver los famosos canales con góndolas navegando por ellos. Pensando en los días siguientes que íbamos a subir a diferentes transportes, compramos la tarjeta para el transporte público, que en Venecia son las líneas de autobuses con barco.

Con esta tarjeta puedes subir todo lo que quieras en todas las líneas de los vaporetos públicos.

Deambulamos por las estrechas calles hasta llegar al  famoso mercado de Rialto. Después curiosear por el mercado pasamos el puente y seguimos recorriendo las calles sin ningún sentido, solamente por el placer de caminar.

Al cabo de varias calles llegamos a la famosa plaza de San Marcos. Una plaza grandiosa. La recorremos totalmente alrededor y nos paramos a tomarnos un descanso en una de las terrazas. Hacía mucho calor y la cerveza nos vino muy bien.

Después de comer nos fuimos al barrio judío en los alrededores del hotel. De este barrio salieron muchos judíos camino de los campos de exterminio nazis.

Al día siguiente nos fuimos en tren a conocer Verona. Los billetes de tren los habíamos comprado por internet desde España con bastante antelación y nos salieron a mitad de precio. Con este tipo de billete se va directamente al tren sin tener que cambiarlo previamente.

Llegamos a la estación de Verona y lo primero que vemos es la Porta Nuova. Caminando por la calle principal llegamos a una plaza inmensa y preciosa en la cual se encuentra el Coliseum llamado Arena di Verona.

 

Da gusto caminar por la parte vieja de la ciudad. Es un placer ver sus calles y plazas medievales. Existen multitud de calles y plazas cada una diferente. Estuvimos también en la casa de Julieta (Romeo y Julieta) tocandole la teta a su estatua.

Por la tarde empezó a llover y volvimos a la estación a coger el tren de vuelta a Venecia. Volvimos en un tren de alta  velocidad muy cómodos.

Este día estaba lluvioso pero no podíamos quedarnos en el hotel, así que nos fuimos a conocer las islas de Murano y Burano. Para ello se puede ir en taxi acuático pero sale mas barato y entretenido ir en vaporetto. Primero fuimos a Murano.  Por el camino pasamos por delante del cementerio, que no podía ser de otra forma es también una isla. Visitamos un taller de fabricación de vidreo. Después dimos un paseo por el canal central del pueblo viendo las típicas tiendas llenas de figuras de cristal. Caminamos hasta la parada del vaporetto para subirnos en él hasta Burano. Fue un recorrido mas largo ya que Burano está un poco mas alejada de Venecia. Merece la pena ir hasta allí. El pueblo es muy diferente a Murano. Con sus casas de colores. Pintadas así para que los pescadores en la niebla pudieran regresar a casa.

Paseamos por sus calles y vimos la torre inclinada, debido a un fallo en sus cimientos. Lo han corregido para que no se incline mas, pero como es un atractivo turístico la han dejado inclinada. Volvimos en vaporetto a Venecia y como teníamos la tarjeta de transporte para todo el día dimos algunas vueltas por el canal central admirando los palacios que allí se encuentran.

Terminada la relajante estancia en Venecia, nos dirigimos andando a la estación de Santa Lucía para subirnos al tren con destino a Roma. El billete ya lo teníamos comprado desde España y no hace falta nada mas para embarcar. Vas directamente. Antes de llegar a Roma, el tren pasa por las ciudades de Bolonia y Florencia. Llegamos a Roma sobre las cuatro de la tarde y el hotel estaba cerca de la estación.

Recorrido_tren

Después de tomar el hotel damos una vuelta por lo alrededores del mismo sin alejarnos mucho para tomar contacto con la ciudad y buscar un sitio idóneo para cenar tranquilamente. Roma es bastante cara si quieres comer un poco normalmente. Dimos la vuelta por la Basílica Papale di Santa María Maggiore.

Al día siguiente ya nos preparamos para reventar los pies por el empedrado romano. A las mujeres ni se os ocurra visitar las calles de Roma con tacones. De todas formas acabas con los pies doloridos.

Bueno, empezamos por bajar desde el hotel andando y admirando los edificios de la ciudad. Lo primero que nos paramos a ver fue la Plaza Venecia.

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